Toque Madre del Cordón

En la década del 40 existía en la ciudad de Montevideo el conventillo ubicado en la calle Gaboto y Paysandú conocido como el Conventillo Gaboto el cual albergaba una enorme cantidad de personas. Tenía cuarenta y seis piezas con un gran patio al medio. En este lugar vivía la familia Pintos Alvin. El padre de Aquiles tocaba la guitarra y el bandoneón interpretando tangos y milongas en las reuniones y fiestas del conventillo. Recibían las visitas de los tambores de la cuerda de Cuareim y Ansina con la presencia de Juan Ángel Silva, Julio Giménez, los hermanos Puchol, la familia Oviedo, entre otros. Al terminar el “toque” en el conventillo Gaboto, volvían para el barrio Sur y Palermo acompañados por los niños que allí vivían. Los niños del conventillo Gaboto regresaban haciendo los toques de los tambores “a capella” [1]. Así aprenden los hermanos Pintos el toque de cada tambor, escuchaban y repetían con su voz los toques porque aún no tenían tambores.

Surge entonces la idea de hacer una “llamadita”. Tenían dos tambores que eran latas de aceite enormes que vendían en la década del 40 y un vecino les prestaba un “tamborcito” pequeño. Con eso salían por el barrio a tocar los tambores a los once años de edad.  Cuando pudieron recaudar el dinero para comprar tambores comienzan a recorrer los barrios. Tenían como toque de base el toque de Ansina del barrio Sur y Palermo, por lo tanto los niños del conventillo Gaboto crean su toque de candombe basándose en el de Ansina.

Salían todos los sábados a tocar y un día decidieron ir a tocar al barrio Sur. Templaron en Isla de Flores y Gaboto. Los tambores eran clavados y sin tensores.  Los seis niños se repartieron los tambores: dos tocaban repique, dos el piano y dos el chico. Aquiles tocaba repique y su hermano Alfonso el piano. Cuando se acercan al barrio Sur temían la desaprobación o inconformidad de la cuerda de  Ansina, sin embargo, recibieron aplausos y gran aceptación. Estos seis niños fueron los creadores del toque del Cordón. Uno de los tres toques madres del candombe creados en Uruguay y reconocidos por la Comisión del Candombe y la UNESCO son: Ansina, Cuareim y Cordón.



[1]  “A capella” es la expresión que utiliza Aquiles Pintos para la realización de los toques de los tambores con la voz sin acompañamiento instrumental.

Fuente: LIC. Noelia Sosa.